Dream Harvest: La cosecha de los Sueños

Artistas

Sayaka Fujio & Rubén Herzog

ABSTRACT

Cada cierto periodo de tiempo, ineludiblemente, detenemos nuestro movimiento y cerramos los ojos para dormir. En el estado de reposo ocurren diversas actividades fisiológicas como las  asociadas a la restauración de tejidos, fijación de memorias y aprendizaje. Este periodo es también un momento de creatividad inesperada, una oportunidad de vivenciar situaciones comunes, enigmáticas, terroríficas y fantásticas. ¿Podemos incubar un sueño? ¿invocar de alguna manera el estado de creatividad que se encuentra en el mundo onírico?

Embodying Dreams es un proyecto en desarrollo que intersecta lo fisiológico, lo técnico y lo artístico para especular sobre nuestro mundo interior latente. Su primera obra, Dream Harvest, utiliza ondas cerebrales de personas durmientes como punto de partida para proponer un viaje sonoro inspirado en el ciclo completo del sueño.

Diseñada para ser escuchada antes del reposo, Dream Harvest, extiende una invitación al encuentro con la propia creatividad.

 

“La dinámica experiencial del sueño sigue cursos tan inesperados como una conversación de sobremesa.” 

Humberto Maturana, El sentido de lo humano

 
Dormir y Soñar

El dormir es una actividad que representa cerca de un tercio de nuestras vidas. Cada noche, nos acomodamos para desconectar nuestra atención de la vigilia y permitir que sucedan diferentes procesos que se desencadenan en el descanso profundo del dormir.

Nuestra fisiología se modifica al estar en este estado;  la preponderancia de las diferentes ondas cerebrales aumenta y disminuye, como también lo hace el ritmo cardíaco, la temperatura corporal y la respiración. Los cambios en estos signos permiten determinar cuándo una persona se queda dormida, y las diferentes fases por las que pasa en el sueño. En este estado se dan diferentes procesos como la reparación de tejidos o la formación de memorias, coordinados con un gradiente de flujo sanguíneo. Es este también el momento en el que ocurre un fenómeno único de nuestro cotidiano, entrar en la fase de los sueños, en la que se dice tenemos una ventana hacia nuestro subconsciente. 

Soñar es una experiencia significativa en muchas culturas y ha sido estudiada desde diversas perspectivas. A lo largo de la historia ha servido como fuente de conocimiento y de adivinación, como en el caso del antiguo Egipto, donde existían templos dedicados a rituales de incubación de sueños en los que se buscaba entablar una conexión con lo divino y, en algunos casos, con los muertos (Hughes, 2000). En otras latitudes, los sueños han constituido también un elemento esencial de la cosmovisión y vínculo con lo sagrado, como en la cultura mapuche (Ñanculef, 2020), originaria del sur de Chile y del suroeste argentino. Otro ejemplo se puede encontrar en la cultura mexica, donde la leyenda fundacional de Tenochtitlan (Mathes, 1970) relata que un mensaje de la deidad Huitzilopochtli, soñado por el sacerdote Cuauhtloquetzqui, le indicó fundar una ciudad en el lugar donde se hallara un águila devorando a una serpiente sobre un cactus de nopal. 

En otras culturas como la budista tibetana, existe el yoga del sueño o yoga nidra, donde el momento del dormir puede ser utilizado como una oportunidad de entrenamiento espiritual y supone una ocasión para conectar con maestros que están a grandes distancias. Los registros de sueños y sus simbologías datan de hace más de 3000 años, en los escritos chinos de Zhuo Gong en su libro de interpretación de sueños (Li, 1999) o los papiros egipcios de Chester Beatty III (Ahmed, 2020).

A comienzos del siglo XX, el mundo onírico tuvo un gran apogeo con la introducción del psicoanálisis de Sigmund Freud (Freud, 1900) y la consecuente investigación de Carl Jung (Jung, 1970). La teoría de los sueños de Freud entregó un marco para trabajar con ellos como material del inconsciente, para analizar los procesos de la psique y los deseos reprimidos que pueden incidir en los comportamientos y las decisiones de manera subrepticia (Reuben, 2017). Por otra parte, Jung introdujo el concepto de inconsciente colectivo, reconociendo diversos arquetipos útiles para la interpretación de los símbolos de los sueños. Para Jung, los sueños eran vías para lograr el proceso de individuación (es decir, definirse como individuo autónomo e integrado) mediante su función compensatoria, donde el yo puede observar de manera consciente los movimientos de la psique, y tomar acción sobre los patrones recurrentes (Hall, 2020).

Sueños, Arte y Creatividad

Desde el ámbito artístico, este apogeo se manifestó a través del movimiento surrealista, fuertemente influido por las concepciones del mundo onírico propuestas por Sigmund Freud. Fundado por André Breton en 1924, el surrealismo celebraba el inconsciente como una fuerza liberadora de las preocupaciones estéticas y morales de la racionalidad (Breton et al., 1936), donde los sueños constituían una fuente fundamental de inspiración.

La práctica surrealista se basaba en la entrega al automatismo psíquico puro, lo que permitía expresar el proceso real del pensamiento mediante técnicas de asociación libre. De este modo, los pensamientos espontáneos se convertían en material para la expresión del mundo interior.

Surgido inicialmente en la literatura, el movimiento pronto fue acogido por otras disciplinas como la pintura, la fotografía y el cine, en las cuales artistas como René Magritte, Max Ernst, Leonora Carrington, Remedios Varo, Dora Maar y Salvador Dalí, entre muchos otros, exploraron de distintas maneras las representaciones del inconsciente y del universo onírico.

Le pain quotidien (“El pan nuestro de cada día”), 1942. Rene Magritte.

En el ámbito científico, los sueños también han sido estudiados, sin existir aún consenso respecto a sus orígenes y sus funciones. Muchas de las teorías propuestas vinculan los sueños a los procesos de formación de la memoria, ya sea para reforzar o atenuar conexiones neuronales, o prescindir de recuerdos (Buela-Casal & Miro, 2001). Una de estas teorías –la del cerebro predictivo– propone que el cerebro está constantemente prediciendo su propio estado futuro a partir de la construcción de modelos del mundo. Las predicciones se comparan con los resultados (lo que sucede) y se busca minimizar el error de la predicción mediante el reajuste del modelo. Según esta visión, el soñar genera conexiones de sucesos e imágenes inesperadas que permiten entrenar la capacidad de respuesta frente a lo desconocido (Hoel, 2021). Considerando la mirada reduccionista de la mente como un compendio de programas computacionales, un modelo que interpreta y predice lo que va a suceder puede volverse sobreajustado (especialización que pierde capacidad de generalizar), perdiendo la capacidad de responder frente a situaciones novedosas, y por ende el hecho de presenciar situaciones bizarras durante el sueño, permitiría extender el horizonte de lo esperado y así tener una mejor adaptación al medio. 

Más allá de la manera en que los sueños se consideren o interpreten, en términos prácticos, estos pueden ser una fuente de creatividad. Existen varias anécdotas famosas donde artistas o científicos renombrados han obtenido respuesta a problemas u obtenido ideas para sus creaciones a partir de sueños y del periodo de duermevela. Sin ir más lejos, el inventor Thomas Edison solía tomar siestas con un objeto pesado en la mano y con una idea a trabajar o un problema que resolver. Con la caída del tono muscular que caracteriza al comienzo del sueño, también caía el objeto, golpeaba el piso y lo despertaba, momento en el cual él tomaba notas sobre lo que pasaba por su mente mientras se quedaba dormido. Recientemente, el método de Edison ha sido investigado sistemáticamente en el laboratorio, sugiriendo que el comienzo del sueño podría ser un “punto dulce” de creatividad (Lacaux et al., 2021). Este periodo también suele estar acompañado de la experiencia de hipnagogia, que sin ser un sueño inmersivo, ofrece extrañas asociaciones entre lo real, lo recientemente vivido y lo fantástico.

La creatividad es una habilidad necesaria para la vida, que nos permite explorar maneras diferentes de proceder frente a situaciones conocidas o novedosas. Investigaciones científicas que estudian la creatividad han propuesto modelos que la asocian con periodos de incubación (Ritter & Dijksterhuis, 2014). Después de enfocar el pensamiento intensamente en un mismo tema, un tiempo de reposo facilita la gestación de ideas que pueden surgir más tarde, incluso mientras se realiza una actividad no relacionada. El famoso dicho de la cultura popular  “consultarlo con la almohada”,  podría aludir a este proceso de incubación (Horowitz, 2023). Uno de los signos característicos del dormir es la ausencia de respuesta conductual frente a demandas ambientales (Keene, 2018) que algunos estudios postulan podría no ser una consecuencia pasiva, sino más bien cumplir funciones fisiológicas relevantes, como la consolidación de la memoria, mediante la protección frente a interferencias ambientales (Andrillon & Kouider, 2020). Así, se considera que el sueño actúa como un “refugio temporal” de procesamiento interno.  

Fisiología del Sueño y Sonificación: Dream Harvest

La intersección entre el arte, el dormir y el soñar se ha manifestado también en la investigación interdisciplinaria, con proyectos que exploran la fisiología del sueño como materia prima para creaciones sonoras, y expresiones y metodologías artísticas para favorecer la comprensión del dormir. Un ejemplo de esto es el proyecto Lullabyte, un esfuerzo internacional financiado por la Unión Europea que junta neurociencia, psicología, ciencias de la computación y musicología para entender los efectos de la música en el dormir y el soñar, y en las capacidades cognitivas en general. Otro proyecto relevante es myWaves, liderado por el Dr. Alain Destexhe, uno de los referentes mundiales de la neurociencia computacional. Este proyecto no solamente ha usado la fisiología del sueño como materia prima para obras artísticas, sino que también ha usado el arte para facilitar la comprensión de la dinámica compleja de las redes neuronales. Por ejemplo, una aproximación desde el arte sonoro ha permitido la detección de patrones mediante la asignación de sonidos a la actividad de cientos de neuronas del cerebro de roedores en diferentes fases del sueño. Los cambios en la sonoridad permiten la detección de cambios en la actividad colectiva de las neuronas, lo cual muchas veces escapa al análisis visual. Otra arista de la investigación del Dr. Destexhe involucra el trabajo con personas que sufren de insomnio, en las que se ha visto que piezas sonoras creadas a partir de  las propias ondas cerebrales mejoran la calidad de sueño (Aloulou et al., 2025). Estos proyectos, en conjunto, son un ejemplo actual de la fertilización mutua entre arte sonoro y neurociencia, donde el resultado no solamente favorece a ambas disciplinas, sino que también permite abordar problemas complejos como lo es el insomnio, considerado cada vez más como un problema de salud pública (Lim et al., 2023).

La riqueza del cruce interdisciplinario y el potencial de los sueños y el dormir como materia prima nos llevaron a idear el proyecto Embodying Dreams. Este proyecto reúne nuestras distintas áreas de expertise —investigación, neurociencia, diseño y composición sonora— para indagar no solo en la fisiología del dormir, sino también en el mundo de los sueños, y especular sobre los mundos interiores latentes, tanto individuales como colectivos. El primer sueño de éste proyecto fue Dream Harvest, donde establecimos una conexión remota entre registros periféricos fisiológicos obtenidos desde electroencefalogramas (EEG) y métodos creativos como la asociación libre del surrealismo. Y, desde allí, derivar en el continuo conciencia-subconsciencia-inconsciencia a partir de la experiencia sonora.

Fisiología

Los EEG utilizan electrodos que se posicionan en diferentes zonas de la cabeza para obtener patrones eléctricos asociados a diferentes estados fisiológicos y mentales. Estos patrones eléctricos son en parte el resultado de la actividad de millones de neuronas, como también de la actividad muscular y otros procesos fisiológicos.  La alta resolución temporal del EEG, sumada con otra información fisiológica -como movimientos oculares y el tono muscular-, permite distinguir diferentes etapas del sueño que, en su conjunto, conforman un ciclo.

Una jornada normal de sueño corresponde a varios ciclos con una duración variable de las diferentes etapas. Estas se dividen en dos grupos. Por una parte, se pasa por la etapa de movimientos oculares rápidos (REM, por sus siglas en inglés, Rapid Eye Movement) y aquellas que no presentan este comportamiento (NREM de Non REM)  se subdividen en tres (N1, N2 y N3) en la que se cae en un sueño progresivamente más profundo. Por ejemplo, el “punto dulce” creativo antes mencionado corresponde con N1. La vigilia también es considerada, en tanto cada ciclo de sueño sano involucra unos segundos de vigilia tras la etapa REM (Patel et al., 2022). Estas etapas y los ciclos se visualizan en lo que se denomina los hipnogramas.

 

Izquierda: Ondas cerebrales y patrones visuales que se pueden observar en las diferentes etapas del sueño. Derecha: Hipnograma tipo. En el eje vertical se encuentran las diferentes etapas del sueño y en el eje horizontal las horas dormidas. La línea azul corresponde al tiempo en el que la persona se encuentra en cada etapa mientras que las líneas verticales punteadas el inicio y el término de cada ciclo de sueño. Se observa cómo cada ciclo se conforma de las etapas en diferentes proporciones. Obtenido de Pan et al 2021.

Para este proyecto, los datos de EEG utilizados corresponden a bases de datos de sueños (Dream Database, Wong & Herzog et al., 2023) de acceso abierto proporcionadas por varios centros de investigación del sueño. En particular, se trabajó con los datos del estudio TWC_USA (Del acrónimo Two-way communicaton data from USA team; Baird et. al. 2021). Esta investigación estudia la posibilidad de entablar un diálogo en tiempo real con soñadores lúcidos mediante la aplicación de estímulos sonoros y semánticos, y el establecimiento de un código de comunicación entre el experimentador y el sujeto experimental. Quienes participaron del estudio son un grupo de sexo heterogéneo con un rango etario de dieciocho a treinta y tres años. Dichas personas tuvieron sesiones de siesta en el laboratorio de sueño de la Universidad Northwestern en Estados Unidos, donde se les realizaron registros de polisomnografía (EEG más sensores musculares, de respiración y de movimientos oculares). Tan pronto se quedaban dormidas, las personas eran estimuladas con señales sonoras a las cuales debían responder en caso de alcanzar un estado de lucidez dentro del sueño. La respuesta se daba mediante movimientos oculares, distinguibles de los movimientos naturales de la fase REM. Se entregaron guías verbales para inducir estados de lucidez y también ejercicios matemáticos para ser respondidos mediante movimientos oculares previamente convenidos.

De todo el set de datos, se seleccionaron los registros correspondientes a un participante que presentó ciclos de sueño completos. La siguiente imagen corresponde a una fracción de los registros del EEG de esa persona, donde se observa la actividad de diferentes electrodos en el tiempo.

Visualización de registros de electroencefalograma (20 electrodos) del participante 119 caso 27 de estudio TWC_USA, generado con la librería MNE de Python.
Sonificación

Los datos fueron procesados utilizando el lenguaje de programación Python, mediante diversas librerías científicas y musicales —entre ellas MNE, YASA, Mido, Pandas, NumPy, SciPy y Matplotlib—, con el propósito de convertir las ondas cerebrales en notación MIDI, un protocolo empleado en entornos de producción sonora. La creación de los archivos MIDI requirió de la selección de un canal, dado que los registros fueron realizados utilizando múltiples canales (electrodos). De todos los canales disponibles se utilizaron los registros del electrodo Cz, el cual se sitúa en el centro de la cabeza, sobre el cráneo, y se considera permite obtener un panorama amplio de lo que sucede en las diferentes regiones cerebrales, y se generaron al menos cinco tipos de archivos MIDI para cada una de las etapas del sueño. Uno correspondió al registro del electrodo crudo, sin procesar, mientras que los otros cuatro correspondieron a bandas de frecuencias específicas que suelen ser asociadas a diferentes actividades neuronales y se conocen como ondas cerebrales. A medida que el sueño se desarrolla, dichas ondas cambian su aspecto presentando una dinámica fluctuante que da cuenta de los diferentes procesos que ocurren en el dormir. El uso de estos diferentes registros sirven de material para la composición sonora, permitiendo dar cuenta de dichas fluctuaciones y dinámicas.

A partir de las ondas seleccionadas, se procedió a sonorizar los archivos MIDI, que sirvieron tanto como fuente de notas musicales como de mensajes de control (Controladores Continuos, CC) para modular pasajes de composición libre. Es decir, algunas ondas fueron utilizadas para ser sonorizadas directamente con el sintetizador y otras como moduladores de diferentes parámetros del sintetizador, para modificar diferentes aspectos de sonidos obtenidos a partir de notas y acordes.

 

Traspaso de registros de diferentes ondas cerebrales a entorno de producción musical.

 

La pieza creada constó de cinco parajes, uno por cada fase de un ciclo de sueño. Para esto se utilizaron las diferentes ondas cerebrales (por separado e integradas), las cuales cambian su preponderancia y comportamiento a lo largo del ciclo del sueño, incidiendo así en la ritmicidad y el tono de las composiciones. Estas ondas corresponden a las ondas alfa, beta, theta y delta. La onda gamma que caracteriza estados de vigilia activa fue omitida ya que suele capturar mucha actividad muscular. 

El diseño de sonidos se basó en las descripciones fisiológicas de cada etapa del sueño y lo que dichas descripciones evocaban. Inspirándose en la escritura automática, se le solicitó a un puñado de voluntarios y voluntarias que hicieran asociación libre entre palabras clave de la descripción de cada etapa y lo primero que apareciera en su mente. De todas estas asociaciones, se obtuvo una selección aleatoria en base a la cual se diseñaron los sonidos. El traspaso de la imagen al diseño del sonido siguió una metodología completamente intuitiva. Algunas de estas asociaciones fueron: 

 

Todo rastro de olvido

Sinking spiders

Sandia sobre la silla

Desintegrar el azul

Latido en la boca

Metales hundidos

Caída espontánea en tu propia cama

Dos lombrices entrelazadas en el barro

Embudo cósmico

Me olvidé de la torta

Mutando por todos los cuerpos

Un pato haciendo cuac a la distancia

Oxigenoplacer

El huevo de la cobra

 

Finalmente, a modo de ritualizar y mediar la escucha de la pieza, se creó una meditación que acompaña la composición, cual Stalker (de Andréi Tarkovsky) que guía hacia un viaje al interior en la zona de los sueños.

La escucha de estas piezas se recomienda realizarla en un ambiente tranquilo, con el cuerpo en su mayor distensión, mediante el uso de auriculares. Puede ser experimentada tendido o sentado de manera cómoda. Se extiende la invitación de escuchar antes de una siesta o de dormir en la noche.

 

 

 
Un Nuevo Ciclo: El Sueño Continúa

Una característica de los sueños es su naturaleza móvil y cambiante. En ellos vivenciamos travesías llenas de desplazamientos. Al dormir, nos encontramos con un mundo que no sigue una lógica lineal. En un sueño podemos entrar a una oficina, para luego salir corriendo por el patio escolar a rendir un examen del que no estábamos al tanto, y acabar mirando el mar desde un auto. De esta manera, proponer realizar una expedición al mundo de los sueños implica realizar una trayectoria donde cada paso abre múltiples dimensiones y caminos. Pareciera que cada hallazgo presenta infinitas posibilidades de exploración. Después de todo, en el mundo de los sueños todo es posible y todo está permitido. ¿De qué manera, entonces, se puede trabajar con un material tan inagotable y lábil?. 

Embodying dreams es una invitación a especular sobre los espacios latentes de nuestras propias mentes, de lo colectivo y de lo fisiológico. Es también una lupa técnico-artística que pretende amplificar los matices, fluctuaciones, ruidos y patrones que conforman nuestro interior. En el desarrollo de Embodying Dreams, hemos soñado con un paisaje donde se encuentra la fisiología, el arte y el estudio disciplinado de la experiencia humana a través de métodos tales como la microfenomenología. En este paisaje habita una quimera, que expresa lo invisible a través de lo sonoro, que especula experiencias no vividas y cuyo devenir esculpe el paisaje con el despliegue de nuestra experiencia.

Esta quimera, como forma imposible, representa los conocimientos aún no generados. Sin embargo, es una intersección onírica desde la cual una nueva perspectiva podría emerger y producir nuevo conocimiento. Soñemos.

 

Bibliografía

Hughes, J. D. (2000). Dream interpretation in ancient civilizations. Dreaming, 10, 7-18.

Ñanculef, Juan H. Astronomía-Cosmovisión-y-Religiosidad-Mapuche. Ed. Fundación Aitué. 2020

Mathes, W. M. (1970). To save a city: the Desague of Mexico-Huehuetoca, 1607. The Americas, 26(4), 419-438.

Li, Wai-yee (1999) “Dreams of Interpretation in Early Chinese Historical and Philosophical Writings,” in Dream Cultures: Toward a Comparative History of Dreaming, edited by David Shulman and Guy Stroumsa. Oxford University Press, pp. 17-42.

Ahmed, H. M. M. (2020). The Motivating Drives behind Dreams and Nightmares in ancient Egypt According to Freud’s Theory. Bulletin of the Center Papyrological Studies, 37(2), 527-545.

Freud, S. (1900). La interpretación de los sueños. Viena: Franz Deuticke.

Jung, C. G. (1970). Arquetipos e inconsciente colectivo. In Arquetipos e inconsciente colectivo (pp. 182-182).

Reuben, A. (2017). Surrealism’s Freudian Foundation. Self-published, Academia. Edu

Hall, James, A.  Interpretación junguiana de los sueños. Ed. Obelisco 2020.

Breton, A., Davies, H. S., Éluard, P., & Hugnet, G. (1936). What is surrealism?.

Buela-Casal, Gualberto & Miro Morales, Elena. ¿Qué es el sueño? Para qué dormimos y para qué soñamos. Ed. Biblioteca Nueva, 2001. 

Hoel, E. (2021). The overfitted brain: Dreams evolved to assist generalization. Patterns, 2(5).

Lacaux, C., Andrillon, T., Bastoul, C., Idir, Y., Fonteix-Galet, A., Arnulf, I., & Oudiette, D. (2021). Sleep onset is a creative sweet spot. Science Advances, 7(50), eabj5866.

Ritter, S. M., & Dijksterhuis, A. (2014). Creativity—the unconscious foundations of the incubation period. Frontiers in human neuroscience, 8, 73722.

Horowitz, A. H., Esfahany, K., Gálvez, T. V., Maes, P., & Stickgold, R. (2023). Targeted dream incubation at sleep onset increases post-sleep creative performance. Scientific reports, 13(1), 7319.

Keene, A. C., & Duboue, E. R. (2018). The origins and evolution of sleep. Journal of Experimental Biology, 221(11), jeb159533.

Andrillon, T., & Kouider, S. (2020). The vigilant sleeper: neural mechanisms of sensory (de) coupling during sleep. Current Opinion in Physiology, 15, 47-59.

Aloulou, A., Chauvineau, M., Destexhe, A., & Léger, D. (2025). Listening to the sound of your own brain waves enhances sleep quality and quantity. Sleep Medicine. 106755

Lim, D. C., Najafi, A., Afifi, L., Bassetti, C. L. A., Buysse, D. J., Han, F., Högl, B., Melaku, Y. A., Morin, C. M., Pack, A. I., Poyares, D., Somers, V. K., Eastwood, P. R., Zee, P. C., & Jackson, C. L. (2023). The need to promote sleep health in public health agendas across the globe. The Lancet Public Health, 8(10), e820–e826.

Patel, A. K., Reddy, V., Shumway, K. R., & Araujo, J. F. (2022). Physiology, sleep stages. In StatPearls [Internet]. StatPearls Publishing. Cap 2.

Pan, J., Wu, J., Liu, J., Wu, J., & Wang, F. (2021). A systematic review of sleep in patients with disorders of consciousness: from diagnosis to prognosis. Brain sciences, 11(8), 1072.

Baird, B., LaBerge, S., & Tononi, G. (2021). Two-way communication in lucid REM sleep dreaming. Trends in Cognitive Sciences, 25(6), 427-428.

 

Imagen de portada

Remedios Varo, Armonía (Autorretrato sugerente), 1956.

Agradecimientos: A la poeta Madrileña Esther Ramon por sus aportes y guías en este proyecto y a la fundación Daniel y Nina Carraso por su patrocinio. A Thomas Andrillon por invitarnos a una reunión del proyecto Lullabyte en París 2024 donde pudimos conocer a los líderes y miembros del proyecto como también al Dr. Alain Destexhe. A quienes nos regalaron sus evocaciones oníricas para crear los sonidos de este proyecto.

 

Sayaka Fujio (1988, Chile) chilena-japonesa, es artista y consultora, licenciada en Biología, Magíster en Nutrición y en Arte. Sus proyectos artísticos investigan estéticamente temáticas de la neurociencia y la ecología, desde el arte sonoro y la performance.

www.sayakafujio.com

 

Rubén Herzog (1991, Chile) es neurocientífico, doctor en Biofísica y Biología Computacional. Se dedica al estudio del cerebro desde una perspectiva interdisciplinaria y de sistemas complejos, con un foco particular en la conciencia y la salud cerebral.

Sayaka y Rubén se conocieron durante sus estudios de Biología en la Universidad de Chile (2009-2012). Sus respectivas búsquedas interdisciplinarias les llevaron a soñar con Embodying Dreams en 2023, cuando Sayaka realizaba un Máster en España y Rubén un post-doc en París.



Post a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Síguenos:
Carro de compras